domingo, 10 de marzo de 2013

Mariposas de Tximeleta


   
  
"El tren con destino Pamplona efectuará su salida por la vía..." Me encanta viajar en tren sola y me encanta llegar a una ciudad nueva para mí y sentir que todo se organiza de forma automática para que todo me salga bien. ¿Aquí todo el mundo es encantador o soy yo que con esta actitud de fascinación lo recibo todo teñido de mucha emoción? Como dice siempre Toño, al final todo es "cuestión de actitud" y ¡qué razón tiene!

"Un bombero entre mariposas" me recibe al llegar. Este bombero es Santi, un papá de la Escuela Tximeleta que escribió un libro con este título después de ejercer de maestro allí durante unos años. Cuenta sus preciosas experiencias como acompañante y maestro en esta Escuela Libre a la que lleva a sus hijas, que está en un pueblo a las afueras de Pamplona.
    
      Encuentro que el libro es una delicia de lectura, recomendable para cualquiera que esté próximo a la educación y además, cuenta con el prólogo del mismísimo Francesco Tonucci (Frato).

        Tximeleta, que significa mariposa en lengua vasca, es un proyecto educativo que partió de un grupo de familias hace ya 10 años con la intención de ofrecer una educación respetuosa y democrática a sus hijos e hijas. A día de hoy siguen siendo las familias las que hacen posible que se mantenga este precioso proyecto, pero esto se consigue también gracias al Equipo Educativo que está a diario facilitando y acompañando el revoloteo de las 33 mariposas, de entre 3 y 12 años, que forman Tximeleta. Asier, Leyre, Alberto, Garoa y Maider forman este potente equipo y gracias a ell@s, yo he podido observar de cerca cómo actúan, cómo aprenden, cómo disfrutan los niños y niñas y también cómo piensan, cómo toman decisiones, cómo resuelven situaciones y cómo cuidan a l@s niñ@s estos 5 adultos que creen en lo que hacen y que han compartido conmigo sus reflexiones e inquietudes acerca de educación y acompañamiento respetuoso. 

       A las 9 am. del lunes me subo en la camioneta con Leyre al volante y en dos paradas, recogemos a l@s niñ@s que van en la camioneta blanca. Hoy, la roja la lleva otro profe y así, se facilita la llegada de tod@s los que viven lejos de la escuela.
        Tximeleta es una casa de piedra, con 3 pisos y espacios amplios en los que se ubican diferentes materiales para jugar y para aprender diferentes materias (sala polivalente: de música y movimiento o de asambleas, sala de juego simbólico, taller de madera, taller de artística, sala de colchonetas, la cocina, "txokos" de lengua y mates, etc...). En este proyecto, son l@s niñ@s quienes organizan sus horarios y eligen qué hacer con su tiempo la mayor parte de los días, pero hay una intención clara de que salgan de la escuela con los contenidos propios del curriculum de Primaria adquiridos, para facilitar su adaptación al Centro en el que decidan estudiar la Educación Secundaria. Después de unos meses de adaptación al nuevo curso, los niños y niñas se organizan en grupos según amistades e intereses comunes y elaboran sus horarios para recibir clases específicas, hacer talleres o proyectos que han propuesto y para elegir sus tiempos libres. Ell@s adquieren cierto compromiso con su grupo pero no siempre respetan el horario. 

          Hoy, el grupo de "Delfines" está en un taller y falta alguien...de pronto, toc toc toc, se abre la puerta y aparece un niño de 5 ó 6 años disfrazado con gorro y escudo. "Vengo a deciros que no quiero quedarme, hoy me quedo arriba jugando con otros niños"... Se lo dice a los "delfines", no está pidiendo permiso a la maestra, sino a sus iguales. "Bueno, vale por hoy, pero ya llevas así dos días, el próximo te quedas con tu grupo" le responde una niña de 5 años y él, satisfecho y de acuerdo con lo que le han dicho, se sube para seguir poniendo en práctica su deseo de ese momento.
         Paso la mañana recorriendo la casa, conociendo los espacios y sus materiales, observando, todavía desde cierta distancia, cómo funciona esta escuela en la que se respira un ambiente cálido, de  respeto y confianza.
         A las 13 horas, se recoge y se limpia entre tod@s (cada un@ sabe qué espacio le toca) y después 3 adultos en 3 lugares diferentes, leen cuentos e historias para distintas edades y cada niñ@ elige a cuál ir. Después, la casa de una familia vecina se convierte en comedor y allí se quedan a comer algun@s niñ@s. A las 15.30 las furgonetas se llenan y salen camino de Iruña (Pamplona).  
           
"Control de acceso"
          Otro día es Garoa la que me lleva en su coche, vamos pasando por campos verdes, pueblos y viñedos, a ritmo de "Rolling in the river" en la versión de Tina (tantas veces bailada con mis amigotas). Al llegar, ya están tod@s preparándose para el "corro", donde se saludan y se dan avisos, si los hay. Luego, cada cual a su lugar, al taller en el que le toque o quiera estar. Y así he ido viendo cómo se han organizado a lo largo de la semana: unas preparan en el taller de almuerzo creppes y batidos para toda la escuela, otros se fabrican varitas mágicas o walkie-talkies con madera, un grupo hace coches teledirigidos, otro usa el conocido material Montessori para avanzar con mates y lengua, otro está con su investigación de minerales; los mayores practican las canciones de su grupo de música, otros escuchan a un papá que ha venido a contar cosas, los "chikis" han salido de paseo por el campo y un grupo tiene taller de arcilla al estilo "Educación Creadora". También hay alguno que, por su cuenta, ha elaborado un sistema ficticio de acceso a los espacios usando huella dactilar, códigos personales o tarjetas con banda magnética que él va elaborando. ¡Impresionante!
       Y yo me pregunto, ¿A dónde van todas estas genialidades y los deseos reales de los niños y niñas cuando no pueden ser satisfechos, cuando no tienen un espacio, un tiempo, un adulto cerca que se asegure de que puedan disfrutar como se merecen? ¿Quedarán en algún espacio desconocido del cerebro? ¿Irán a algún lugar llamado "La isla de los sueños perdidos"? o ¿Se transformarán en dolores de tripa, miedos nocturnos, puñetazos y patadas?  Porque a algún lugar deben de ir, ya que es totalmente imposible que consigamos hacerlos desaparecer de las cabezas de sus dueños por mucho que nos empeñemos en tenerles callad@s y quiet@s.

     Mientras los deseos de much@s niñ@s del mundo planean un boicot contra el sistema para que toda la educación sea respetuosa y l@s niñ@s se sientan escuchad@s y correctamente atendid@s, en Tximeleta, el que quiere sale al precioso jardín de vistas envidiables a jugar y a disfrutar en las estructuras y en el arenero con las palas, rastrillos y manguera. Alguno juega más bien a "ser arena", porque lo que tod@s conocemos como hacer "la croqueta" con la arena de la playa, en Tximeleta, para alguno, es una costumbre. Menos mal que los adultos saben ver la importancia del disfrute de esos momentos y, en lugar de llamar la atención o regañar por mojarse y mancharse, les esperan con ropita limpia para que vuelvan a casa secos y felices. Porque eso es Tximeleta, un lugar donde les importa lo que les pasa a l@s niñ@s y lo que sienten, y donde saben que ésta es una de las maneras de educar a personas libres que ayuden en el futuro (y en el presente) a construir una sociedad mejor.

     Gracias, tximeleteros y tximeleteras, niños, niñas, profes y familias, por dejarme conoceros desde dentro y por compartir tanto conmigo. Me he sentido cuidada, respetada, escuchada y, como ya os dije, me vuelvo "fascinada". Siento que tod@s aprendemos más cuando nos hacemos preguntas y nos cuestionamos a nosotros mismos, que cuando obtenemos respuestas desde fuera. Y ahí estáis vosotr@s, reflexionando y buscando, creciendo cada día sin ser del todo conscientes de que a ratos, sois luciérnagas además de mariposas. Os deseo mucha suerte y espero que muchos niños y niñas puedan ser tximeletas durante unos cuantos años y con su aleteo, llenen su mundo y el nuestro de color.


- Txoko: palabra vasca que significa rincón o sitio pequeño.
- El dinero que se recauda comprando el libro "Un bombero entre mariposas" es para la Escuela y podéis encontrarlo aquí





13 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Carla, fue fascinante, poder compartir ese ratico contigo. Escucharte y poder ver desde tu perspectiva nuestra escuela. Me hiciste reflexionar y tener más claro que quiero y que no para la escuela de mi retoño.
Gracias otra vez y será un placer acogerte siempre que vuelvas por aquí.
Un fuerte abrazo.
Lorena

Anónimo dijo...



He disfrutado mucho con la crónica Tximeleta. Una pena que no se visibilicen y promocionen este tipo de iniciativas que inspiran, motivan e ilusionan...

Un abrazo Carla.

xxx
Ricote

María de Ahumada dijo...

Quiero una Tximeleta para los de Secundaria, ¿la veremos algún día? Espero que sea pronto y a un precio asequible.

mperezde dijo...

Hola Carla

Nos encanta tu blog, es una aventura generosa dejar de trabajar y de cobrar para contarnos una vivencia personal como la que protagonizas.

Nosotros estuvimos en el día de puertas abiertas de Tximeleta y nos da la impresión de que nos faltó algo, de que lo interesante no es que te cuenten lo que hacen, sino que veas lo que hacen, como es tu caso. Aún así, Tximeleta nos pareció un proyecto muy interesante. Lástima que cambien de entorno para el año que viene.

Una cosa que echamos en falta en estas escuelas libres es que, al ser privadas, el acceso a las mismas de la gente desfavorecida es limitado. Nos da la impresión de que los niños que van a estas escuelas pueden tener una carencia en este sentido: no ver a alguien diferente, no disfrutar de la diversidad. Ojo, a nosotros nos gustaría una escuela libre para nuestro retoño, con las bases de Pestalozzi. Pero no al precio de la falta de inclusión social.

Por eso nos resulta muy interesante un proyecto de escuela libre que se está dando en un Centro Rural Público de Cantabria. Está en Santibáñez de Carriedo y lo lleva un profe llamado Orlando. Nos hemos puesto en contacto con él y visitaremos la escuela esta primavera. Nos parece un lujo que un cole público tenga esta iniciativa.

Te decimos esto por si te animas a visitarlo. Incluso podemos ir el mismo día y conocernos. Somos una pareja con un nene de 2 años. Pensamos en ir en mayo y sería un lujo conocerte y compartir experiencias.

Un saludo.

Bernardo Mateu dijo...

Al leer el comentario anterior me doy cuenta de que hay gente que querría incluir el modelo de educación libre /democratic school en la educación púlbica. Este es un objetivo compartido por mucha gente.
Hace unas semanas me sorprendió en una presentación de una escuela libre en Torrelodones lo siguiente, había entre los oyentes un papá con aspecto clásico (vestido de traje y corbata) que lleva a sus hijos a un colegio de curas de la zona. Escuchó la presentación y al acabar decía: ¡¡Yo quiero que mis hijos vayan a un cole así !!
Si todos quisieramos acercarnos a estos sitos, sentir y compartir lo que allí se vive y cómo se vive... podríamos darnos cuenta de que es posible hacer ésto en las escuelas públicas...pero hay que cuestionarse y angustiarse un poquito para poder querer...

mperezde dijo...

El objetivo no es incluir el modelo en la escuela pública como un fin en sí mismo. El objetivo del que hablamos es que la escuela libre sea accesible a todos en igualdad. ¿Una escuela libre y democrática sólo para blancos con buena posición económica? Para nosotros, una escuela libre auténtica debe ser una escuela inclusiva. Por eso me resulta tan interesante Pestalozzi y esta pequeña isla utópica que hay en Cantabria de la que hablábamos en el anterior comentario.


Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

Muchas gracias, Lorena!!!

Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

Hola majo! Me encanta que participes en el blog!!! Yo espero que poco a pico vayan existiendo más iniciativas así y que se vayan visibilizando per, de momento, don pequeñas islas... Un beso

Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

María! Esto parte de las familias, así que si quieres una....lánzate!!!!! Yo os apoyo!!

Carla Martín Serrano de Pablo dijo...

Hola! Gracias por contactar conmigo... Pues intentaré visitar esa escuela pero tengo unos meses de mucho viaje y no sé si me quedan días!!
Lo que planteas de la escuela es verdad, estoy de acuerdo pero mientras no haya apoyo de la administración o posibilidad de concertar, no es fácil...por eso, hay en algunas escuelas becas que favorecen el acceso de otras realidades sociales. De momento he visto que sí hay mucha variedad de niñxs y algunxs con dificultades y eso aporta mucha diversidad... A ver si entre todxs encontramos el modelo!!!!

Anónimo dijo...

Quisiera responder a un comentario, no me parece justo dejar caer que tximeleta es una escuela elitista para blancos de buena posición económica. En tximeleta hay de todo, gente que tiene dinero y gente que hace un esfuerzo enorme por llevar a sus hij@s a tximeleta. Tximeleta funciona, no a base de talonario, si no a base del trabajo y del esfuerzo de tod@s lo que somos parte de este colectivo. Por supuesto que hay que pagar, no recibimos ningún tipo de ayuda externa y todo tenemos que hacerlo las familias y esto incluye pagar a los acompañantes, el alquiler, la luz,.. ojala fuera gratuita, pero eso no es posible. Os invito a a la pagina de facebook para nos conozcáis un poco más.

Un abrazo

Koldo

mperezde dijo...

Hola Koldo.

En primer lugar, queremos perdirte disculpas porque quizá nuestro comentario podría dar lugar a pensar que Tximeleta es una escuela con pretensiones elitistas.
Nada más lejos de nuestra intención.

Rectificamos. No lo es, claro que no lo es. Es más, admiramos el esfuerzo enorme que hacen los padres de Tximeleta por construir y mantener esa escuela, como tú dices, con un gran esfuerzo personal y económico. Es de una generosidad encomiable. Por supuesto que eso no puede ser gratis, estaríamos locos si lo pensáramos.

El problema no es de Tximeleta sino de la sociedad en general y de la Administración en particular. Al no haber escuelas públicas como Tximeleta (con la excepción, que yo sepa, del colegio de Cantabria), éstas tienen que ser privadas y tienen que cobrar una cuota imprescindible para poder subsistir. ¡Cómo no!

Pero ese fallo, no atribuible ni a Tximeleta ni a ninguna escuela libre privada, hace que, por desgracia, estas escuelas libres se vean privadas de la diversidad. Porque sólo podemos formar parte de las mismas las familias que podemos pagar la cuota, aunque sea a base de recortar gastos por otro lado.

Pero hay familias que no pueden recortar. Y es la Administración la que les priva de disfrutar de una escuela como Tximeleta. Lo que debería ser normal se convierte en un lujo inasumible.

Y entonces, como efecto colateral indeseado, las escuelas libres se convierten en un espacio donde hay muy poca diversidad. No es un objetivo de la escuela (¡todo lo contrario!), sino una consecuencia de la falta de sensibilidad de la sociedad y, sobre todo, de la Administración ante la necesidad de una educación libre.

Nosotros no pedimos que ni Tximeleta ni el resto de escuelas libres sean gratuitas. Lo que pido es una Administración que haga posible que esta educación, que para mí es la mejor, sea accesible a cualquiera. Quiero q nuestros hijos se eduquen libremente y, además, en un entorno inclusivo.

Sentimos mucho haber podido dar a entender esto de Tximeleta. No era ni nuestra más remota intención. Quedamos muy impresionado de vuestra escuela, nos encantó vuestra propuesta y nos pareció una isla mágica, un soplo de aire fresco. Y quién sabe si al final no seremos compañeros de viaje vuestros, Koldo. Sois lo mejor que hemos visto en el panorama educativo navarro.

Nos despedimos con tres palabras:

Disculpa, por el malentendido.
Enhorabuena, por vuestro trabajo.
GRACIAS, por haber creado esta escuela.

Un abrazo.

Maestra Sole dijo...

Hola! Pero tximeleta no está en la loma santa lucia? Yo he visto el cole por fuera, una casa amarilla y la que tu dices es una casa de piedra. K se han trasladado a algún pueblo?
Gracias