domingo, 12 de mayo de 2013

Y...llegó El Dragón, un espacio para crecer en libertad.


    ¿Qué es lo mejor que le puede pasar a una maestra viajera interesada en las escuelas libres y que echa de menos el día a día rodeada de niños y niñas? Que una pequeña libélula de la suerte (dragonfly), que la ha acompañado durante años, evolucione, se convierta en dragón y le traiga un proyecto educativo libre y democrático para llevar a cabo lo aprendido en un maravilloso año de "yoviendo escuelas".
    Pues sí, así es, si lo hubiera soñado o deseado no creo que hubiera conseguido algo tan bonito como lo que es. Mis intenciones pedagógicas de este curso escolar eran las de conocer otras formas de educar y la de comprobar que los estudiantes de escuelas libres aprenden y se desarrollan como personas de la forma que yo considero importante: personas competentes, capaces de elegir y tomar decisiones, personas autónomas y responsables que no dependen constantemente del adulto para que le diga, vigile y ponga ciertos límites que ellas mismas pueden aprender. No sabía qué me podría deparar este periplo de idas y venidas, a parte de formarme más como persona y como educadora. Y tal vez, por no esperar nada concreto, tal vez por abrirme a la vida y estar receptiva, tal vez porque a veces las cosas grandes te eligen a ti y no tú a ellas, me ha llegado el regalo inesperado. Bábara (fundadora de la escuela infantil "La Libélula") y Juan, a lomos de un recién nacido dragoncillo, llegaron para ofrecerme estar con ellos en la apertura de un espacio libre y democrático que llega con nombre propio: "El Dragón". Y, por supuesto, después de conocer bien el proyecto he dicho "sí quiero". ¿Cómo resistirme a un proyecto tan respetuoso con la educación de las personas? ¿Cómo no unirme a una escuela donde los niños y niñas son los y las protagonistas, donde eligen qué hacer con su tiempo y donde toman las decisiones importantes? 
    El Dragón es un espacio educativo libre que abrirá en septiembre en Torrelodones, a las afueras de Madrid. Es un proyecto ecológico y bilingüe que recibe niños y niñas desde 3 a 9 años el primer curso, para ir ampliándose poco a poco hasta completar toda la educación escolar (Primaria y Secundaria).  La casa y el jardín son una preciosidad, y el entorno está formado por la naturaleza típica de la sierra de Guadarrama, un lugar perfecto para que los dragones y dragonas aprendan a volar en libertad ya que, una de las características típicas de la educación libre es que cada cual decide qué hacer con su tiempo; no hay clases, no hay deberes, no hay aprendizajes dirigidos por el adulto, hay espacios y materiales para que los niños y niñas jueguen, hagan y deshagan, miren, toquen, lean y, mientras tanto, aprendan.

     Estoy deseando desplegar yo también mis alas y seguir volando, creciendo y aprendiendo en libertad, que es algo que ni en la edad adulta se consigue fácilmente. Quizá con el tiempo, gracias a escuelas como ésta (y muchas otras que ya están en marcha), nos demos cuenta de qué es lo realmente importante en la educación y consigamos que los "jefes" y "jefas" del sistema, que parece que han pasado muy poco tiempo rodeados/as de niños y niñas, que no están dispuestos a escuchar ni a empatizar con los que día a día estamos al pie del cañón en la educación, elaboren una Ley que ayude, acompañe y respete a toda la comunidad educativa, en lugar de castrar, evaluar, amenazar y castigar de diversas formas a alumnos/as, profes y familias. 

    Y mientras, yo sigo con mi proyecto, sigo yo, viendo escuelas por el mundo, pero mi intención ahora es doble: la de observar cómo aprenden los niños y niñas, y la de elegir lo mejor para alimentar al Dragón que me espera en Madrid. 

Las 22.30 hr. en Helsinki
     Y... ¿qué me llevaré ahora de Finlandia, además de la amabilidad, alegría y generosidad de las personas que ya me acogen (Hannele y Riku)? (Nota: yo me leo y sueno exagerada y repetitiva al hablar de lo maravillosa que es la gente, lo sé, pero es que es verdad, es impresionante la suerte que estoy teniendo con las personas con las que me he ido encontrando este año y no puedo evitar recordármelo y compartirlo) Me llevaré, desde luego, el buen tiempo de primavera y las horas de luz que hacen a los fineses salir a disfrutar de su país. 

     ¿Y de su tan valorado sistema educativo? Eso ya os lo iré contando, que acabo de aterrizar y me queda mucho por visitar.

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Contacta con El Dragón (web en construcción) escribiendo a : barbara@eldragon.org 



4 comentarios:

Ares González Hueso dijo...

Mi más sincera enhorabuena Carla!
Te lo mereces ;)
Es un lujo que se abran espacios como este en Madrid. Más aire y más alas para la educación.
Me veo en la obligación de ir a visitaros cuando todo esté disponible y en marcha :)

Un abrazo grande!!

Ares

Fernando dijo...

Enhorabuena Carla
me alegro muchisimo de tu participación en ese Nuevo proyecto
y estar asi cerca de Madrid.
Un abrazo
Fernando

Anónimo dijo...

Hola Carla, me ha encantado leer esta entrada. De hecho me ha parecido como si lo hubiera escrito yo misma y eso que acabo de conocer el Dragón ahora buscando por internet, ya que quiero trabajar como educadora de una manera fuera del sistema establecido. ¿Sabes si ya tienen educación en ESO? Me encantaría formar parte del equipo. Gracias.
leticia.carrascosa@hotmail.com

Enrique Rodriguez Lopez dijo...

Hola Carla, mi nombre es Enrique y tengo un hijo de 7 años que según un estudio hecho por expertos tiene 130 de coeficiente llevamos un año intentando buscar un colegio a algo parecido para fomentar su aprendizaje pero por desgracia vivimos en Almería y no hay nada parecido, lastima que ustedes esten tan lejos, mi mas enhorabuena por su colegio un saludo . Ajenjo_sl@hormail.com